⚡ Calcular consumo de mi PC ahora
¿Alguna vez te has preguntado cuánto está sumando tu ordenador a la factura de la luz cada mes? Con el precio actual de la electricidad en España —que en 2026 ronda los 0,18 €/kWh de media— conocer el consumo real de tu equipo ya no es una curiosidad: es una necesidad. Un PC de gama alta encendido diez horas al día puede costarte más de 20 € al mes solo en electricidad. Uno de ofimática, menos de 4 €. La diferencia importa.
En esta guía explicamos qué componentes consumen más, cómo se calcula el gasto eléctrico de un ordenador y cómo puedes reducirlo sin sacrificar rendimiento. Al final de cada sección encontrarás datos concretos para que puedas contrastarlos con tu propia configuración usando nuestra calculadora gratuita.
¿Cuánto consume un PC de media? Cifras reales por tipo de equipo
No todos los ordenadores consumen igual. La diferencia entre un PC de ofimática y una estación de trabajo de alto rendimiento puede ser de más de 500 vatios en carga máxima. Estos son los rangos habituales según el tipo de uso:
PC de ofimática y navegación web: entre 60 W y 120 W en uso normal. Suele ser un equipo con procesador de bajo TDP, gráfica integrada y un SSD. Con 8 horas de uso diario a 0,18 €/kWh el coste mensual ronda los 2,60 €–5,20 €.
PC gaming de gama media: entre 200 W y 350 W bajo carga. Una GPU de 150 W–200 W y una CPU de 95 W–125 W son la combinación más habitual. El coste mensual con 5 horas de juego diarias oscila entre 5,40 € y 9,45 €.
PC gaming de gama alta o estación de trabajo: entre 350 W y 600 W o más. GPUs de 300 W–400 W como una RTX 4090 o una RX 7900 XTX, combinadas con procesadores de 125 W–170 W. A 8 horas diarias el gasto mensual puede superar los 25 €.
El monitor también cuenta: un panel de 27″ añade unos 35 W al total; uno ultrawide de 34″ o más puede sumar 60 W. En un año de uso eso se traduce en entre 12 € y 26 € adicionales.
Qué componentes consumen más electricidad en un PC
La tarjeta gráfica (GPU): el mayor consumidor
En cualquier PC con gráfica dedicada, la GPU es el componente que más electricidad consume con diferencia. Las gamas altas de 2025–2026 tienen TDPs nominales de entre 300 W y 450 W, aunque en la práctica el consumo real depende mucho de la carga: navegando por internet una RTX 4080 apenas supera los 20 W; jugando a un título exigente puede acercarse a sus 320 W de TDP.
Las gamas bajas y medias —GTX 1650, RTX 4060, RX 7600— tienen TDPs de entre 75 W y 165 W, lo que las convierte en la opción más razonable si quieres gaming sin disparar la factura.
El procesador (CPU): TDP ≠ consumo real
El TDP oficial de un procesador indica su disipación térmica de diseño, no su consumo eléctrico máximo. En la práctica, CPUs como el Intel Core i9-14900K o el AMD Ryzen 9 7950X pueden superar con holgura sus 125 W nominales al estar en carga completa. Los modelos etiquetados como «eco» o con variantes de bajo voltaje (sufijo «e», «T» en Intel o con PPT reducido en AMD) consumen bastante menos manteniendo un rendimiento muy aceptable para la mayoría de tareas.
Para ofimática, edición ligera y navegación, una CPU de 65 W de TDP es más que suficiente y puede ahorrar entre 15 € y 30 € al año frente a un modelo de 125 W usado en las mismas condiciones.
RAM y almacenamiento: consumo modesto pero acumulable
La memoria RAM consume poco individualmente —entre 2 W y 4 W por módulo DDR4 o DDR5— pero en configuraciones de 32 GB o 64 GB el conjunto puede sumar entre 8 W y 20 W. El tipo de almacenamiento también influye: un HDD mecánico consume unos 10 W en lectura/escritura, frente a los 3 W–5 W de un SSD, ya sea SATA o NVMe. Si tienes varios discos duros en un NAS casero o en un sistema con múltiples unidades, el impacto en la factura se nota.
La placa base y el resto del sistema
La placa base, los ventiladores del chasis, el controlador del sistema y otros componentes secundarios suman típicamente entre 20 W y 40 W adicionales que pocas veces se contabilizan. En nuestra calculadora los hemos agrupado como «base del sistema» con un valor fijo de 30 W, que es la estimación más habitual para un PC de sobremesa estándar.
Cómo se calcula el consumo eléctrico de un PC: la fórmula
El cálculo es directo una vez que conoces la potencia total del equipo en vatios y el precio del kWh que pagas:
Coste por hora = (vatios totales ÷ 1000) × precio kWh
Coste por día = coste por hora × horas de uso diario
Coste por mes = coste por día × 30
Coste por año = coste por día × 365
Por ejemplo: un PC que consume 300 W en total, usado 6 horas al día con un precio de 0,18 €/kWh, genera un gasto de 0,054 € por hora, 0,32 € al día, 9,72 € al mes y 117 € al año. Si añades un monitor de 35 W, el total sube a unos 126 € anuales.
El problema es que pocas personas conocen el consumo exacto de cada componente. Por eso hemos creado la calculadora: introduces el rango de TDP de tu CPU, tu GPU, la cantidad de RAM, el tipo de almacenamiento, el tamaño de tu monitor, las horas que usas el equipo y el precio del kWh en tu tarifa, y obtienes al instante el desglose completo.
¿Cuánto consumen los periféricos? Lo que se olvida en el cálculo
El PC en sí no es el único aparato enchufado en tu mesa. Si quieres un cálculo realmente preciso, hay otros dispositivos que suman a la factura sin que apenas te des cuenta:
Altavoces de escritorio: entre 5 W y 20 W según el modelo y el volumen.
Router WiFi: entre 8 W y 15 W encendido las 24 horas del día, lo que supone entre 13 € y 24 € al año por sí solo.
SAI (sistema de alimentación ininterrumpida): entre 10 W y 30 W de consumo propio en reposo.
Cargadores en standby: casi nada individualmente, pero sumados a lo largo del año pueden representar varios euros.
Para el propósito de comparar configuraciones de PC, estos periféricos son constantes —no cambian si eliges una GPU u otra— así que la calculadora se centra en los componentes del equipo propiamente dicho. El resto puedes sumarlo manualmente a mano una vez obtenido el resultado.
5 formas de reducir el consumo eléctrico de tu PC sin perder rendimiento
1. Activa los modos de ahorro de energía de la CPU
Tanto Intel como AMD permiten limitar el consumo máximo de la CPU desde la BIOS o desde el sistema operativo. En Windows 11, el plan de energía «Equilibrado» reduce la frecuencia de la CPU cuando no hay carga intensa, lo que puede recortar el consumo entre un 15 % y un 30 % en tareas de ofimática sin que notes ninguna diferencia en la experiencia de uso.
2. Ajusta el límite de potencia (Power Limit) de la GPU
Herramientas como MSI Afterburner permiten reducir el Power Limit de la tarjeta gráfica entre un 10 % y un 20 % sin apenas impacto en el rendimiento en juegos. Una GPU que pasa de 300 W a 240 W de consumo máximo supone un ahorro de 60 W que, a 5 horas diarias de juego, equivale a más de 10 € al año.
3. Cambia los HDD por SSD
Si todavía tienes discos duros mecánicos en el equipo, sustituirlos por SSDs SATA o NVMe es una de las mejoras con mejor relación coste-ahorro. Además del salto en velocidad, pasas de ~10 W por disco a ~3 W–5 W. Con varios discos, el ahorro anual puede superar los 10 €.
4. Usa una fuente de alimentación de alto rendimiento
Una fuente con certificación 80 Plus Gold o Platinum desperdicia menos energía en forma de calor. Una fuente de eficiencia del 85 % frente a una del 75 % supone que, para suministrar 300 W a los componentes, la primera consume 353 W de la red y la segunda 400 W. La diferencia: 47 W que pagas sin obtener nada a cambio.
5. Configura la suspensión y el apagado automático de pantalla
Es la medida más sencilla y la más ignorada. Configurar que el monitor se apague tras 5 minutos de inactividad y que el equipo entre en suspensión tras 20–30 minutos puede suponer un ahorro de entre 15 € y 40 € al año dependiendo del equipo, simplemente evitando que consuma a plena potencia cuando no lo estás usando.
Consumo en reposo vs. consumo en carga: la diferencia que nadie cuenta
Uno de los errores más habituales al estimar el gasto eléctrico de un PC es usar siempre el consumo máximo para el cálculo. En la realidad, el equipo pasa la mayor parte del tiempo en estados intermedios: cargando una página web, reproduciendo un vídeo o simplemente con el escritorio abierto. En esos momentos, el consumo puede ser un 30 %–60 % inferior al máximo.
Por eso, la calculadora usa los valores de TDP como referencia orientativa, no como consumo constante. Para un uso mixto típico —algo de ofimática, navegación, redes sociales y alguna sesión de juego a la semana— los valores reales suelen quedarse entre el 50 % y el 70 % del TDP máximo. Si usas el equipo principalmente para gaming intensivo, los números se acercan más al TDP nominal.
¿Merece la pena pasarse a un miniPC o portátil para ahorrar luz?
Los miniPCs y portátiles están diseñados para maximizar la eficiencia energética. Un portátil de gama media consume entre 15 W y 45 W en uso normal —sin contar la pantalla integrada—, frente a los 100 W–250 W de un sobremesa equivalente. Si tu uso es principalmente ofimático o de navegación, el ahorro anual puede superar los 50 €.
El inconveniente es el rendimiento bruto: para edición de vídeo en 4K, renderizado 3D, gaming con resoluciones altas o tareas que requieran una GPU dedicada potente, los sobremesas siguen siendo la opción más eficiente en términos de rendimiento por euro —aunque no siempre en vatios por tarea.
La comparación justa no es «consumo total» sino «vatios por tarea completada». Un PC que tarda 10 minutos en renderizar un vídeo consumiendo 300 W gasta lo mismo que uno que tarda 20 minutos consumiendo 150 W. La eficiencia real depende de cuánto trabajo útil obtienes por cada vatio consumido.
Preguntas frecuentes sobre el consumo eléctrico del PC
¿Es más eficiente apagar el PC o dejarlo en suspensión?
La suspensión consume entre 1 W y 5 W según el equipo, frente a los 0 W del apagado completo. Si vas a ausentarte más de una hora, apagar el equipo siempre es más eficiente energéticamente. La diferencia anual entre suspensión y apagado nocturno en un equipo de escritorio típico puede ser de 3 € a 8 €.
¿Afecta el overclocking al consumo eléctrico?
De forma significativa. Un procesador overclockado puede consumir entre un 30 % y un 80 % más de energía que en frecuencias estándar, dependiendo de cuánto se eleve el voltaje. La GPU sigue una pauta similar. Si tienes el equipo overclockado, los valores del TDP nominal subestimarán tu consumo real.
¿El consumo en standby importa?
Un PC moderno en standby completo (apagado con fuente encendida) consume entre 1 W y 3 W. Parece poco, pero a lo largo de un año son entre 1,57 kWh y 4,72 kWh —entre 0,28 € y 0,85 €. Si tienes varios equipos, el standby acumulado sí puede representar varios euros al año.
¿Cómo sé el precio exacto del kWh que pago yo?
Puedes encontrarlo en tu última factura eléctrica, en el apartado de «energía consumida» o «precio del término de energía». En España en 2026, el rango habitual en tarifa regulada (PVPC) está entre 0,10 €/kWh en horas valle y 0,28 €/kWh en horas punta, con una media diaria que suele rondar los 0,17 €–0,20 €. Si tienes tarifa fija con una comercializadora libre, el precio estará fijo en tu contrato.



